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Confesiones de una ama de casa desesperada

Este es el blog del desahogo. Por eso me autorizo a escribir lo que me de la gana. Me siento cansada y aburrida de los trabajos de la casa. Estoy llegando a un límite de saturación. Falta diversión. Para mí tomar alcohol no es igual a diversión. Un buen momento es un momento de risa.

Ayer uno de mis alumnos hizo su breve exposición sobre la ciberadicción. Creí reconocerme en las características que describía. No he llegado a abandonar a mis hijos y en general cumplo lo que me he fijado, el orden del día. Pero es cierto que me he estado extralimitando en compras absurdas de ropa que devuelvo. Es como una manía. Menos mal que la puedo devolver. Otro problema es lo que mi familia llama anorexia. Me han sugerido que puedo ser una candidata, exageración exagerada. Como cuando hay que comer. Jamás he vomitado comida, no, bulímica no soy, me parece una cosa asquerosa.

Una de mis "amigas" de fb coloca una foto del sitio donde trabaja, todo en sueco. Como todos hablamos sueco está clarísimo que sabemos lo que hace su bendita empresa y que diablos hace ella ahí.

Compré un libro de Miranda July pero no lo he sacado del paquete, es que me da miedo esta mujer. Por un lado me intriga pero por otro lado creo que no es completamente, ah, no sé. Creo que es extraña y como soy a veces influenciable no quiero leer sus cuentos hasta que no me sienta un poco más tranquila. Admiro sin embargo algunos de sus trabajos y reconozco que es una individua atrevida. Eso es lo que me falta a mí, ser atrevida en la vida.

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Acento extranjero

Me pides imposibles. Que hable sin acento. Al diablo con los acentos. Me encantan los acentos, son partes fundamentales de una, dicen todo o casi de una. Siempre tendré acento...en todos los idiomas que hablo. No te creas, no son tan pocos. Es otro motivo para conservar un acento, no tengo todo el tiempo para cultivar un acento en cada idioma ni me interesa perder mi acento. Ni que fuera a trabajar con mi voz.

Hacer algo

 Pero cuando haces tantas cosas, a veces piensas que hay que hacer más cosas para ser realmente productiva. Estamos confinados de nuevo y eso es ideal para sentirse nervioso(a), alterado(a).  Solo el arte nos salvará! El arte y la naturaleza. Estoy cultuvando tomates, dentro de mi casa. Con mis hijos seguimos su crecimiento. En especial con M. A ver si pronto pongo fotos de las plantas de tomates.
Quiero tener contacto con una persona que creo que conozco pero en realidad no conozco tanto. Me aterra saber que he cambiado tanto. Qué ingenua he sido, qué ingenua era. Mientras tanto mis hijos crecen pero en una determinada parte de nuestras vidas, la mía empezó a retroceder. Quise cambiar, seguro lo logré pero no soy más feliz ahora. Es lo más honesta que puedo ser. En estos tiempos la honestidad cuesta demasiado pero estoy dispuesta a pagar el precio porque si al final no soy yo y no admito que no me gusta ser quien soy, nada me sirve y a nadie voy a engañar. Hay detalles, hay pedacitos, fragmentos que me dan luz, lucecitas. Yo quiero siempre más, de todo y de todos comenzado por mí. Puedo mucho y tan poco...