Ir al contenido principal

De cabo a rabo

A veces Google acierta y me pone temas o publicidad acorde con mis necesidades o preocupaciones, en general son intentos bien torpes pero que se acercan vagamente a mis intereses.

Durante largo tiempo antes de ingresar a Blogger me ponían la foto de una persona que se suponía era de la misma etnia y religión que la mía. Yo no tengo religión, mi color de piel no lo decidí pero creo que todos estamos hechos de carne y hueso, todos tenemos que comer para vivir y a todos nos gusta que nos quieran. Se entiende? espero. Ahora me ponen la foto de un señor entrado en carnes que habla sobre los peligros de internet. No quiero decepcionar a las máquinas de Google pero siendo esbelta (es la verdad sin ninguna presunción) y amante de las nuevas tendencias en ropa y cosméticos tampoco me puedo identificar con el gordito.

Sigan buscando a lo mejor un día entienden que cada cabeza es un mundo y no es sano andar segmentando a la gente por lo que pone un día en su blog y otro día no.

Entradas populares de este blog

Hacer algo

 Pero cuando haces tantas cosas, a veces piensas que hay que hacer más cosas para ser realmente productiva. Estamos confinados de nuevo y eso es ideal para sentirse nervioso(a), alterado(a).  Solo el arte nos salvará! El arte y la naturaleza. Estoy cultuvando tomates, dentro de mi casa. Con mis hijos seguimos su crecimiento. En especial con M. A ver si pronto pongo fotos de las plantas de tomates.

Acento extranjero

Me pides imposibles. Que hable sin acento. Al diablo con los acentos. Me encantan los acentos, son partes fundamentales de una, dicen todo o casi de una. Siempre tendré acento...en todos los idiomas que hablo. No te creas, no son tan pocos. Es otro motivo para conservar un acento, no tengo todo el tiempo para cultivar un acento en cada idioma ni me interesa perder mi acento. Ni que fuera a trabajar con mi voz.

Hello

Y eso pasa, me ha pasado a mí. Durante cuántos minutos he estado intentando establecer contacto con familiares y amigos? he perdido la cuenta. He escuchado todo tipo de contestadoras, una canadiense que tenía una voz menos automática que una alemana a la que tuve que escuchar. Luego a otro número me contestó un hombre, no sé de que edad. Parece que me equivoqué de número. Me pregunto que si no quería un "service d'assistance internet". Le dije que no, que gracias, que me había equivocado, nos despedimos. Ni él no yo acertamos. Después otro contestador automático, otra "boîte vocale" me dijo muy amable "El-ló, c'est le répondeur du...". Seguro me quiso decir "Hello" pero yo escuché el-ló. El caso es que nadie estaba. A veces he llegado a pensar que mi mamá ve que soy yo y desconecta el teléfono. Es atroz, no me atrevería a decirle eso, pero lo pienso. Así que me dije, " me desahogaré con mi blog". Al menos tengo eso. No somos ...