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Levántate, tú puedes

Salía presurosa por uno de los corredores. Resbalé y caí de manera irreprimible y estrepitosa. Fue horrible, un chico que pasaba por ahí me dió la mano y me dijo "levántante tú puedes". Casi me pareció ver a Jesús.

Unas chicas me preguntaron si estaba bien. Sí, estaba bien, con la dignidad alicaida pero bien. Algo me dijo que era algo premonitorio. Que mi caída era el principio de otras. Así fue. Llegué tarde a un sitio y la persona que tenía que ver me mandó muy lejos (figurado). Por la tarde decidí que mi destino no estaba predestinado por un hecho casual provocado por el frío. Me fue mejor.

Moraleja: no es por caer una vez que estoy destinada a caerme siempre. Es mejor seguir el consejo del amable chico: "Levántate, tú puedes".

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Acento extranjero

Me pides imposibles. Que hable sin acento. Al diablo con los acentos. Me encantan los acentos, son partes fundamentales de una, dicen todo o casi de una. Siempre tendré acento...en todos los idiomas que hablo. No te creas, no son tan pocos. Es otro motivo para conservar un acento, no tengo todo el tiempo para cultivar un acento en cada idioma ni me interesa perder mi acento. Ni que fuera a trabajar con mi voz.

Hacer algo

 Pero cuando haces tantas cosas, a veces piensas que hay que hacer más cosas para ser realmente productiva. Estamos confinados de nuevo y eso es ideal para sentirse nervioso(a), alterado(a).  Solo el arte nos salvará! El arte y la naturaleza. Estoy cultuvando tomates, dentro de mi casa. Con mis hijos seguimos su crecimiento. En especial con M. A ver si pronto pongo fotos de las plantas de tomates.
Quiero tener contacto con una persona que creo que conozco pero en realidad no conozco tanto. Me aterra saber que he cambiado tanto. Qué ingenua he sido, qué ingenua era. Mientras tanto mis hijos crecen pero en una determinada parte de nuestras vidas, la mía empezó a retroceder. Quise cambiar, seguro lo logré pero no soy más feliz ahora. Es lo más honesta que puedo ser. En estos tiempos la honestidad cuesta demasiado pero estoy dispuesta a pagar el precio porque si al final no soy yo y no admito que no me gusta ser quien soy, nada me sirve y a nadie voy a engañar. Hay detalles, hay pedacitos, fragmentos que me dan luz, lucecitas. Yo quiero siempre más, de todo y de todos comenzado por mí. Puedo mucho y tan poco...