Ir al contenido principal

Levántate, tú puedes

Salía presurosa por uno de los corredores. Resbalé y caí de manera irreprimible y estrepitosa. Fue horrible, un chico que pasaba por ahí me dió la mano y me dijo "levántante tú puedes". Casi me pareció ver a Jesús.

Unas chicas me preguntaron si estaba bien. Sí, estaba bien, con la dignidad alicaida pero bien. Algo me dijo que era algo premonitorio. Que mi caída era el principio de otras. Así fue. Llegué tarde a un sitio y la persona que tenía que ver me mandó muy lejos (figurado). Por la tarde decidí que mi destino no estaba predestinado por un hecho casual provocado por el frío. Me fue mejor.

Moraleja: no es por caer una vez que estoy destinada a caerme siempre. Es mejor seguir el consejo del amable chico: "Levántate, tú puedes".

Entradas populares de este blog

Hacer algo

 Pero cuando haces tantas cosas, a veces piensas que hay que hacer más cosas para ser realmente productiva. Estamos confinados de nuevo y eso es ideal para sentirse nervioso(a), alterado(a).  Solo el arte nos salvará! El arte y la naturaleza. Estoy cultuvando tomates, dentro de mi casa. Con mis hijos seguimos su crecimiento. En especial con M. A ver si pronto pongo fotos de las plantas de tomates.

Acento extranjero

Me pides imposibles. Que hable sin acento. Al diablo con los acentos. Me encantan los acentos, son partes fundamentales de una, dicen todo o casi de una. Siempre tendré acento...en todos los idiomas que hablo. No te creas, no son tan pocos. Es otro motivo para conservar un acento, no tengo todo el tiempo para cultivar un acento en cada idioma ni me interesa perder mi acento. Ni que fuera a trabajar con mi voz.

Deja tu comentario

Durante 5 minutos la posibilidad  de comentar queda abierta. Acribíllenme. Tiempo terminado. Ningún comentario.