Primero fue una madre, luego un niño, luego otra niña. Después me dí cuenta de que era colectivo. Era llanto, lloraban. Viéndolos llorar me entraron ganas de llorar. Pero por otra razón. Es que ví que había gente que como yo se encariña con la gente, que se siente bien en un lugar y cuando lo tiene que dejar, entiende que es para no regresar. Supe que había otros seres humanos en el mundo.
Pero cuando haces tantas cosas, a veces piensas que hay que hacer más cosas para ser realmente productiva. Estamos confinados de nuevo y eso es ideal para sentirse nervioso(a), alterado(a). Solo el arte nos salvará! El arte y la naturaleza. Estoy cultuvando tomates, dentro de mi casa. Con mis hijos seguimos su crecimiento. En especial con M. A ver si pronto pongo fotos de las plantas de tomates.