Primero fue una madre, luego un niño, luego otra niña. Después me dí cuenta de que era colectivo. Era llanto, lloraban. Viéndolos llorar me entraron ganas de llorar. Pero por otra razón. Es que ví que había gente que como yo se encariña con la gente, que se siente bien en un lugar y cuando lo tiene que dejar, entiende que es para no regresar. Supe que había otros seres humanos en el mundo.
Me pides imposibles. Que hable sin acento. Al diablo con los acentos. Me encantan los acentos, son partes fundamentales de una, dicen todo o casi de una. Siempre tendré acento...en todos los idiomas que hablo. No te creas, no son tan pocos. Es otro motivo para conservar un acento, no tengo todo el tiempo para cultivar un acento en cada idioma ni me interesa perder mi acento. Ni que fuera a trabajar con mi voz.