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Máster de estudios cinematográficos

Ayer mientras calentaba la comida de los niños, el plato de vidrio del microondas se rompió, menos mal que no estalló. Pero igual se rompió. Ahora sólo falta encontrar uno igual o similar. Parece que de esa marca ya no hay, es que es un aparato viejo de cuando hacían las cosas para durar. Me sentí como si se me hubiera roto un diente. Es que el microondas es demasiado importante.

Debo reinscribirme para presentar la memoria este año lectivo, pensé que el tiempo me iba a alcanzar, que ilusión. No me alcanzó. Es cierto que me fui de vacaciones pero eso tenía que hacerlo sino me volvía loca. No me siento motivada para nada, coger los temas, presentarlos al director de tesina, mejor dicho buscar un director de tesina porque el que tenía me dejó abandonada a medio camino.

He tomado una decisión horrible pero necesaria, el menor irá a la guardería unas 4 horas más. Esta noche me despertó con sus gritos, me tuve que ir a dormir con él. J me preguntó si sabía lo que le pasaba, le dije que si yo fuera Adrien probablemente le podría responder pero no, no soy ese bebé pesado así que no sé que diablos tendría. Sí pues así de jodida es la vida de una madre.

Acabo de ver en el sitio de mi universidad que hay un Máster de estudios cinematográficos. Vaya que se las dan, cineastas!! pero hay que poder soñar no es cierto? y el proyecto de fin de estudios no será una tesina sino una película? casi me dan ganas de presentarme. El guión es simple, se trata de un día en la vida de un niño de casi 6 años que ve como su mundo se desmorona por la llegada de su hermano menor. Se trataría de presentar como este niño imagina estrategias para sobrevivir y paliar la falta de afecto y de atención de sus padres. Sus juegos, sus personajes y sus sueños; más que una película (qué ambición!) sería un corto. Por supuesto todo lo anterior en este párrafo es una broma.

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