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Mi nombre ficticio es Marina y este no es un día risible para mí. Pienso que hay mucha gente en mi situación, no estoy sola pero siento que sí lo estoy. Me deprime no tener contacto con la gente, que a pesar de vivir tanto tiempo aquí no exista gente a la que pueda llamar "amiga". Mis hijos son mi mayor fuente de alegría y los adoro, siento ternura y amor por ellos. El mayor me demuestra su afecto y a menudo pienso que estoy viva gracias a él. A veces pienso que sería mejor estar muerta. Pero quién cuidaría a mis hijos como yo? Nadie, nadie. Ellos me obligan a seguir viviendo. Literalmente. Sus actividades organizan y marcan las pautas de mi vida. Mi vida ya no es mi vida. Soy la madre, soy la esposa. No soy yo. Quién soy yo? Para qué sirvo yo? Para nada fuera de las utilidades. La sociedad me hizo creer que al casarme fundaba una familia y hacía algo importante al tener hijos. Yo me perdí en el proceso.

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Hacer algo

 Pero cuando haces tantas cosas, a veces piensas que hay que hacer más cosas para ser realmente productiva. Estamos confinados de nuevo y eso es ideal para sentirse nervioso(a), alterado(a).  Solo el arte nos salvará! El arte y la naturaleza. Estoy cultuvando tomates, dentro de mi casa. Con mis hijos seguimos su crecimiento. En especial con M. A ver si pronto pongo fotos de las plantas de tomates.

Acento extranjero

Me pides imposibles. Que hable sin acento. Al diablo con los acentos. Me encantan los acentos, son partes fundamentales de una, dicen todo o casi de una. Siempre tendré acento...en todos los idiomas que hablo. No te creas, no son tan pocos. Es otro motivo para conservar un acento, no tengo todo el tiempo para cultivar un acento en cada idioma ni me interesa perder mi acento. Ni que fuera a trabajar con mi voz.

Hello

Y eso pasa, me ha pasado a mí. Durante cuántos minutos he estado intentando establecer contacto con familiares y amigos? he perdido la cuenta. He escuchado todo tipo de contestadoras, una canadiense que tenía una voz menos automática que una alemana a la que tuve que escuchar. Luego a otro número me contestó un hombre, no sé de que edad. Parece que me equivoqué de número. Me pregunto que si no quería un "service d'assistance internet". Le dije que no, que gracias, que me había equivocado, nos despedimos. Ni él no yo acertamos. Después otro contestador automático, otra "boîte vocale" me dijo muy amable "El-ló, c'est le répondeur du...". Seguro me quiso decir "Hello" pero yo escuché el-ló. El caso es que nadie estaba. A veces he llegado a pensar que mi mamá ve que soy yo y desconecta el teléfono. Es atroz, no me atrevería a decirle eso, pero lo pienso. Así que me dije, " me desahogaré con mi blog". Al menos tengo eso. No somos ...