Ir al contenido principal
No tengo ciertamente la intención de meter anuncios publicitarios. Fue una broma. Si hay algo desesperante y exasperante es ver en todos o casi todos los sitios propaganda. Es como un cáncer, satura y no sé si surte efecto en otra gente pero en mí no.

Estoy redactando para mi memoria, qué novedad no? pero a estas alturas ya debo saberme al dedillo de qué va y de qué no. Más o menos, las agudas (y dolorosas) pero eficaces críticas de mi antiguo director me ayudaron. Cociné rápido, algo simple. Nuestra vida es simple no tenemos tiempo para sofisticaciones. Ahora me siento más a gusto en el pueblo pero como añoro las conversaciones espontáneas y cordiales de la gente de mi país. Aquí, ya me hice a la idea, eso no existe. Creo que ni en siglos conseguiré lo que allá consigo en minutos. Un simple intercambio verbal y visual que me hace sentir viva y hace sentirse vivo(a) a quien habla conmigo.

Te extraño mamá, te extraño papá. Los quiere su hija que se vino a Francia.

Entradas populares de este blog

Acento extranjero

Me pides imposibles. Que hable sin acento. Al diablo con los acentos. Me encantan los acentos, son partes fundamentales de una, dicen todo o casi de una. Siempre tendré acento...en todos los idiomas que hablo. No te creas, no son tan pocos. Es otro motivo para conservar un acento, no tengo todo el tiempo para cultivar un acento en cada idioma ni me interesa perder mi acento. Ni que fuera a trabajar con mi voz.

Hacer algo

 Pero cuando haces tantas cosas, a veces piensas que hay que hacer más cosas para ser realmente productiva. Estamos confinados de nuevo y eso es ideal para sentirse nervioso(a), alterado(a).  Solo el arte nos salvará! El arte y la naturaleza. Estoy cultuvando tomates, dentro de mi casa. Con mis hijos seguimos su crecimiento. En especial con M. A ver si pronto pongo fotos de las plantas de tomates.
Quiero tener contacto con una persona que creo que conozco pero en realidad no conozco tanto. Me aterra saber que he cambiado tanto. Qué ingenua he sido, qué ingenua era. Mientras tanto mis hijos crecen pero en una determinada parte de nuestras vidas, la mía empezó a retroceder. Quise cambiar, seguro lo logré pero no soy más feliz ahora. Es lo más honesta que puedo ser. En estos tiempos la honestidad cuesta demasiado pero estoy dispuesta a pagar el precio porque si al final no soy yo y no admito que no me gusta ser quien soy, nada me sirve y a nadie voy a engañar. Hay detalles, hay pedacitos, fragmentos que me dan luz, lucecitas. Yo quiero siempre más, de todo y de todos comenzado por mí. Puedo mucho y tan poco...